distribución del aeroplancton
límites de la distribución del aeroplancton en la atmósfera
No son muy conocidos los límites de distribución del aeroplancton. Al microbiólogo ruso Alexander A. Imshenetsky le debemos los avances más sorprendentes en esta cuestión. Tomando todo tipo de precauciones para evitar la contaminación de las pruebas, envió cohetes metereológicos debidamente equipados a la mesosfera; esta zona tiene temperaturas que se acercan a los -100 grados centígrados, eventos ionizadores de gases, un intenso bombardeo de radiación ultravioleta (UV) y desintegración de meteoritos. Imshenetsky encontró microorganismos en la mesosfera, desde los 48 hasta los 77 km de altura, estableciendo un record para el registro altitudinal de la vida. Identificaron dos especies de bacterias (Micrococcus albus y Mycobacterium luteum) y cuatro hongos (Circinella muscae, Aspergillus niger, Penicillium notatum y Papulaspora anomala), además, resulta que las especies identificadas son muy habituales en nuestra vida diaria, alguno es responsable de la podredumbre de frutas y verduras.
En un trabajo realizado en Francia, en el que ‘secuestraron nubes‘, se encontraron unos pocos géneros bacterianos ya conocidos para el resto de la humanidad: Micrococcus, Bacillus, Streptomyces, Flavobacterium entre otros. Estudios con técnicas moleculares revelaron que eses organismos solo representan el 1% de la biodiversidad aérea. En otros trabajos domina el género bacteriano Pseudomonas. Curiosamente algunos de los genomas localizados, eran muy semejantes a los de bacterias que se encuentran en la Antártida y en glaciares que se localizan a elevada altitud.
En otro estudio de la Universidad de Granada, se estudiaron los microorganismos capaces de prosperar en las condiciones climatológicas extremas de Sierra Nevada. Según Isabel Reche, catedrática de Ecología: “Están acostumbrados a estas bajas temperaturas y tienen todo un metabolismo asociado para poder descongelar el agua de la nieve y poder crecer en ella”, explica la ecóloga, de la misma forma pueden soportar las bajas temperaturas de las altas capas de troposfera y mesosfera.
En resumen, la atmósfera está mucho más viva de lo que podíamos imaginar, y estas formas de vida desempeñan un papel importante en el propio ciclo del agua.