superpoderes de los murciélagos

Una de las formas más significativas de la evolución de los murciélagos, viene de la forma en que se orientan y cazan. A pesar del mito popular, los murciélagos no son ciegos, sino que tienen un super sentido, la ecolocalización. La ecolocalización es una forma peculiar de percibir el entorno haciendo rebotar sonidos de alta frecuencia y escuchando estos ecos. Este sonar natural es tan sofisticado que algunos murciélagos pueden detectar algo tan pequeño como la anchura de un cabello humano o reconocer diferencias de retardo en los ecos de menos de un microsegundo. Los sonidos de ecolocalización los emiten por la boca desde la laringe y la mayoría son tan agudos (hasta 140 decibelios) como un motor a reacción a 30m de distancia. En el hocico tienen una estructura llamada “nariz foliar” que actúa como antena parabólica y por supuesto, las áreas del cerebro responsables de la ecolocalización son extremadamente grandes. Además de su papel en la navegación y la caza, este super poder desempeña un papel importante en la comunicación entre murciélagos. La ecolocalización no es exclusiva de los murciélagos, también la utilizan las ballenas, delfines, algunas aves nocturnas como ciertos vencejos, musarañas y otros

Las técnicas de vuelo de los murciélagos son únicas en la naturaleza. A diferencia de las alas de las aves o los insectos, las de los murciélagos pueden plegarse durante el vuelo de muchas maneras, de forma similar a como una mano humana puede cerrarse de diferentes formas. Sus alas parecen manos humanas modificadas, con “dedos” alargados unidos por una membrana de piel flexible, repletas de vasos sanguíneos, nervios y tendones, sostenidas por músculos especiales que hacen que su vuelo sea eficiente y ágil. Entre todos los voladores, aves e insectos, los murciélagos tienen el récord de vuelo autónomo más rápido jamás registrado, pertenece a un humilde murciélago mexicano de cola libre de 10g de peso, que un grupo de investigadores del suroeste de Texas observaron alcanzando los 160 kilómetros por hora. El halcón peregrino puede alcanzar velocidades de 320km/h en picado, pero en vuelo horizontal, sólo alcanza entre 65 y 95 kilómetros por hora

Los murciélagos rompen las reglas. Por lo general, los animales más pequeños viven menos que los grandes, pero los murciélagos son los mamíferos más longevos en relación a su tamaño corporal. El murciélago más viejo de que se tiene constancia es un diminuto murciélago de Brandt (Myotis Brandtii), en Rusia, que pesaba menos de 7 gramos pero que vivió al menos 47 años. La ciencia está buscando una explicación en el estudio de los telómeros, unas estructuras protectoras que se encuentran en los extremos de los cromosomas. En la mayoría de los animales los telómeros tienden a acortarse con la edad, pero en el grupo de los murciélagos más longevo, el género llamado Myotis, no parecen hacerlo. Parece que también son capaces de reparar el ADN dañado para no tener cáncer