creadores de nubes
Aeroplancton, hacedores de nubes
Un aspecto destacable sobre todo es la aptitud del aeroplancton de intervenir en la formación de las nubes y de cristales de hielo que pueden precipitarse como granizo o nieve, debido a su capacidad de condensación, proveniente del vapor de agua o de las microgotas de agua suspendidas en los aerosoles (polen de plantas, bacterias fitopatógenas) o los biosurfactantes( moléculas orgánicas que reducen la tensión superficial del agua), moléculas que son producidas, entre otras, por bacterias Pseudomonas muy comunes en la atmósfera. El papel del aeroplancton en la lluvia aún está en discusión, pero se sospecha sin embargo que influye de forma importante en la formación de los cristales de hielo de las nubes. Existen bacterias que pueden permanecer metabólicamente activas gracias al vapor de agua de las nubes, actuando como núcleos de condensación que, a su vez, contribuyen a la formación de precipitaciones. Las moléculas del agua se tienen que ordenar de forma concreta (después de todo, el hielo es una estructura cristalina), dando lugar a su estructura típica, siendo el embrión a partir del cual el agua se deposita y el cristal de hielo crece. Entre las moléculas capaces de formar el embrión de hielo se encuentran las proteínas membranosas de numerosas bacterias tipo Erwinia herbicola, Erwinia anana, Pseudomonas fluorescentes y Pesudomonas syringae, esta última se ha identificado como componente habitual del aeroplancton.

Pero, ¿Cómo se secuestra una nube?. Para llevar a cabo los estudios a los que nos acabamos de referir se utilizan los colectores espaciales, una especie de aspiradoras que absorben el aire (nube incluida) y lo proyectan a gran velocidad contra un medio adecuado en el que las partículas presentes en la toma quedan fijadas, hecho lo cual el aire es devuelto a la atmósfera. Si el medio que atrapa las partículas presentes en el gas es un medio de cultivo, además, con suerte promoverá el crecimiento y multiplicación de los microbios presentes en el aire. Fuente: https://cnho.wordpress.com/2009/10/20/aeroplancton-viviendo-en-las-nubes/#more-3241
