aves en peligro
En este apartado analizamos las causas, no naturales, por las que mueren las aves en España. Los modelos matemáticos aplicados estiman que el número de aves muertas debidas a la actividad humana está en una amplia pinza que va de 25 a 100 millones de ejemplares al año. Según el informe de Seo BirdLife que detallamos a continuación, son precisamente las especies protegidas y amenazadas las que mayoritariamente ingresan en los Centros de Recuperación de Fauna (CRF), y un 22,66% de los registros corresponden a 77 especies que están incluidas en las categorías de mayor riesgo de extinción del Libro Rojo de las Aves de España.
Para analizar los peligros a los que se enfrenta la fauna aérea, especialmente las aves nos basaremos en el informe realizado por la Sociedad Española de Ornitología (SeoBirdLife) que analiza los registros de 272.655 ingresos de aves (muertas o heridas) en CRF de todas las comunidades autónomas entre 2000 y 2018, ingresos debidos la actividades humanas legales e ilegales. En el informe se recoge que en los CRF de Galicia ingresaron 10.572 aves (6,25% del total), situándose en el séptimo lugar de 17 comunidades, en número de ingresos.
Los datos que acercan los ingresos son solo una parte del total de aves. Hay que tener en cuenta que los ejemplares heridos tienen más probabilidades de llegar a los CRF que los muertos, también es muy posible que las aves grandes, más visibles entre otras cosas, puedan estar sobrerrepresentadas sobre las pequeñas que además desaparecen antes.
las causas
Las causas de la mortalidad y accidentalidad de aves que figuran en el informe son múltiples y variadas: venenos e intoxicación, captura ilegal, colisiones (con tendido eléctrico, aerogeneradores, vallados, cristaleras…), electrocuciones, atropellos (líneas eléctricas, trenes, aviones, coches, autobuses, camiones, maquinaria agrícola…), atrapamientos en edificios, enganchamientos en objetos, contaminación del plumaje, ahogamientos y atrapamientos en puntos de agua, contaminación lumínica.
las cifras
Por orden de prevalencia, la colisión con líneas eléctricas aparece como la principal causa de ingreso en los CRF, con cerca de un 40% del total. La segunda causa es la captura ilegal, que incluye el expolio de nidos y el mantenimiento de ejemplares en cautividad: esta causa supone el 20% aproximadamente. Otras causas significativas son la electrocución y el atropello, ambas con un 8%, seguidas de los envenenamientos e intoxicaciones o disparos ilegales con más de un 3% cada una. La mortalidad por electrocución podría reducirse de forma drástica si las compañías eléctricas se ocuparan de las reparaciones.
El informe reporta casi un 5% de muertes ligadas a choques con aerogeneradores. Supone un crecimiento del 230% en solo diez años, pero los autores advierten que la cifra puede ser sensiblemente mayor ya que no contaron con los datos de los planes de vigilancia de las plantas eólicas. Este es un dato muy preocupante dada la gran cantidad de instalaciones eólicas, terrestres y marinas que está previsto implantar en Galicia en los próximos años.
El 64,82% de las especies afectadas figuran en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESRPE) y el 6,78% están incluidas en el Catálogo Español de Especies Amenazadas (CEEA). La literatura científica estima en millones a mortalidad de aves y murciélagos asociados a aerogeneradores situados en zonas de paso de avifauna y quirópteros.
Los datos recogidos de los CRF responden a aves muertas o heridas que encuentran particulares o autoridades que trabajan en el campo (SEPRONA y agentes forestales y del medio ambiente de las distintas comunidades autónomas), aplicando estos datos a modelos matemáticos permite realizar una estimación más realista de aves muertas o heridas por causas no naturales en España. El modelo ofrece una pinza amplia que oscila entre los 25 y los 100 millones de ejemplares muertos al año por causas debidas a la actividad humana.
Puedes consultar los documentos anteriores aquí: Informe y Libro Rojo de las Aves de España 2021
