conservación URBANA

FAUNA AÉREA Y EDIFICACIONES

“Cuando se habla de sostenibilidad en edificios, en general se piensa en cuestiones como el consumo de materiales y energía, emisiones de CO2, generación de residuos…, pero rara vez se tiene en cuenta la biodiversidad. Sin embargo, muchos edificios e infraestructuras creadas por el ser humano albergan una rica y variada fauna y flora, debido a que ofrecen alternativas a la degradación y desaparición de sus lugares naturales de refugio y nidificación. Algunas especies incluso han llegado a ser totalmente dependientes de estas estructuras artificiales para su supervivencia”

Esta cita aparece en la publicación de SEO BirdLife Fauna Silvestre y Edificios. Guía Técnica para conservar y fomentar la biodiversidad en obra nueva y rehabilitación (que puedes encontrar en Recursos de esta web) que quiere ser una referencia para una arquitectura responsable y protectora de la fauna aérea. 

¿Qué se puede hacer? Sirvan estos dos ejemplos para ver que con poco podemos conseguir mucho:

Restauración de la iglesia de Santas Mariñas de Sar en Santiago. SEO Pontevedra propuso realizar intervenciones destinadas a proteger a la fauna, de forma que se habilitaron un total de 8 espacios para gorriones, 1 para colirrojo tizón y 4 para murciélagos, además, en las dos fachadas laterales si dejaron huecos abiertos entre las tejas y los aleros para que puedan nidificar los vencejos.

Reformas en la iglesia de Marrozos. En 2019 se acometieron obras de reformas en esta iglesia parroquial de Santiago. Al igual que en la de Santas Mariñas, SEO Pontevedra se involucró en el proyecto consiguiendo que se habilitarán accesos para gorriones y colirrojo tizón, accesos al interior de la cubierta de la bóveda para los murciélagos, así como agujeros en las tejas de la nave principal de la iglesia para que los vencejos comunes puedan anidar.

Iglesia de Santas Mariñas del Sar
Iglesia de Santa María de Marrozos
Noche en el Camino de Santiago

REDUCIR LA CONTAMINACIÓN LUMÍNICA

La contaminación lumínica, que aumenta cada año un 10%, está convirtiendo la noche en día en el 80% del planeta, y alterando artificialmente el patrón estable por el que cualquier animal o planta puede anticipar el día y la noche después de millones de años de evolución. Cada vez se reúnen más evidencias de las alteraciones que la contaminación lumínica provoca en el comportamiento y la fisiología de las especies, así mismo en los humanos. La buena noticia es que la contaminación lumínica puede eliminarse o minimizarse rápidamente, lo que no se puede decir de la contaminación del aire o del agua.

La contaminación lumínica afecta a los ciclos biológicos de la fauna, y puede alterar sus pautas de alimentación, apareamiento, migración etc. Además, la contaminación lumínica también es responsable de la muerte de millones de insectos atrapados en los puntos de luz, las polillas y los grillos se ven atraídos por farolas y focos y cambian su comportamiento. En los murciélagos la iluminación genera un efecto barrera que limita sus desplazamientos. En las aves migratorias y marinas, la luz es como un faro que las atrae hacia los núcleos urbanos, impidiéndoles seguir su camino. Por todo ello, es muy importante que los Ayuntamientos tomen medidas para reducir esta contaminación. El diseño y conformación de espacios y corredores sin iluminación artificial, puede hacer más acogedores los entornos urbanos para la aero fauna, y permitir el movimiento de las especies nocturnas, como búhos o mochuelos, pequeños mamíferos e insectos.

Algunas de las medidas que se pueden desarrollar para luchar contra la contaminación lumínica son:

• Uso de luces artificiales solo donde sea necesario.

• Apagar las luces y reducir al mínimo la duración y la intensidad de la iluminación cuando la precisemos. Utilizar atenuadores que reduzcan la intensidad. 

• Cerrar las persianas o cortinas puede reducir significativamente la contaminación lumínica. Un estudio que durante dos décadas analizó los choques de aves en Chicago descubrió que reducir un 50% la luz que se filtra por las ventanas podría disminuir un 60% las colisiones de aves

• Usar lámparas apantalladas cerradas y evitar las fugas de luz por encima de la horizontal.

• Utilización de detectores de movimiento para el encendido de las luces, sería una muy buena medida para la biodiversidad y el ahorro energético.

• Prohibición de láseres y focos publicitarios.

• Las bombillas LED causan problemas a la fauna porque producen una luz azulada de onda corta que atrae más a insectos y pájaros, además de alterar el ritmo circadiano (afectando al ciclo del sueño) de los mamíferos. Estos efectos pueden minimizarse usando filtros amarillos.

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