educación medioambiental
promover ciencia ciudadana

La ciencia ciudadana hace referencia a la participación activa de personas en general en actividades de investigación científica o de protección y educación ambiental mediante voluntariado o simplemente, mediante el uso de determinadas aplicaciones promovidas desde ámbitos académicos o de organizaciones sin ánimo de lucro. Un ejemplo de ciencia ciudadana puede ser la red de voluntarios que se encargan de estaciones meteorológicas repartidas por todo el país en el proyecto Voluntarios para el clima, el tiempo y el agua. Este concepto de ciencia ciudadana permite la multiplicación de acciones o actividades que, de lo contrario, limitaría mucho el alcance de las investigaciones.
Otros ejemplos de ciencia ciudadana son BirdNET o Merlin, apps de reconocimiento de cantos de aves, promovidas desde ámbitos académicos que usan millones de personas por todo el planeta y que nutren enormes bases de datos de uso público, a las que se puede acudir para realizar estudios científicos de cualquiera parte del mundo.
Desde que se lanzó, BirdNET acumula 150 millones de grabaciones de alta calidad. Otro ejemplo de este tipo es la aplicación iNaturalist que recoge datos fotográficos de fauna y flora.
En Galicia, Murciélagos de Galicia anuncia para 2024 un proyecto de ciencia ciudadana en las riberas fluviales (ámbito de gran importancia para los murciélagos) que consiste en un llamamiento a la participación ciudadana para localizar construcciones (cómo antiguos molinos, fábricas de luz, antiguos transformadores eléctricos) en buen estado ligadas a cursos fluviales, que con pequeños arreglos y detalles ofrecen un gran potencial para albergar colonias de murciélagos y contribuir a la conservación de la poblaciones de estos quirópteros.
Existen muchas opciones de participar en la conservación de la fauna aérea a través del gran número de asociaciones que se dedican a su estudio y conservación. En el apartado de recursos puedes encontrar algunas de ellas y apuntarte para, por ejemplo, ayudar a anillar aves.
iniciativas de sensibilización
- Realizar acciones de sensibilización y educación ambiental sobre los beneficios que los insectos proporcionan al ser humano y al medio ambiente como por ejemplo, la polinización.
- Organizar visitas guiadas (en colaboración con centros sociales, entidades vecinales, centros educativos y otras entidades) para avistamiento de aves, insectos y murciélagos. Estas actividades permiten que las personas participantes empaticen con la fauna aérea y se conviertan en protectores decididos de ella.
- Celebrar un ‘Día Municipal de la fauna aérea’ para reivindicar su importancia para la vida y la salud del planeta.
- Instalar albergues o hoteles para insectos: espacios con troncos, cañas, ramas, escobas de brezo o retama, rocas, ladrillos, etc., y casas con nidos artificiales para insectos como las abejas silvestres, que utilizan una diversidad de hábitats para anidar: suelo, cavidades, agujeros de madera, agujeros en rocas, tallos y cañas de plantas, oquedades en troncos, que pueden ser naturales o seminaturales.
- Organizar talleres de construcción de hoteles de insectos en centros sociales, educativos, entidades vecinales, etc.
- Promover en el ámbito municipal los acuerdos de custodia para proteger las colonias de murciélagos.
- Dejar espacios libres, zonas sin cubrir de mantillo, cemento, baldosas o césped para facilitar que los insectos nidifiquen en el suelo. Promover planes de compostaje para regenerarlo.
- Prohibir el uso de trampas masivas: generalistas e inespecíficas, de interceptación, que no discriminan (como las trampas Malaise), en el caso de usarse mecanismos de captura de insectos con fines científicos o de control de plagas como la velutina.
- Fomentar la producción agroecológica y concienciar a la ciudadanía y a las explotaciones agrícolas o ganaderas de los peligros del uso de productos químicos que dañan el medio ambiente y la fauna local. Abandonar el uso de herbicidas químicos, en especial productos que contengan glifosato.
- Fomentar la reducción y el uso sostenible de biocidas, minimizar su utilización y abuso, evitando el uso indiscriminado, y adecuar su aplicación a la fenología de las especies beneficiosas, como los polinizadores (nunca cuando las flores están abiertas); los insectos están expuestos de forma crónica a un cóctel de pesticidas que, en muchos casos se acumulan en todos los niveles del entorno.
